Nací un 1 de septiembre. Crecí y viví mi adolescencia en un pueblo de la Mancha de cuyo nombre me acuerdo todos los días, La Puebla de Almoradiel, muy cerca del Toboso, donde vivió la Dulcinea del Quijote.

Tener presente mis orígenes y recordar de dónde vengo, me ayuda a saber a dónde voy.

A los 19 años cambié mi residencia a la Gran Manzana, el Nueva York de la Mancha. Allí me licencié en Derecho, en Albacete.  Lo que hice y estudié después, lo podrás ver en la sección de Mis herramientas.

Tengo los mejores equipos para hacer de casi todo: boxeo, pádel, flamenco, montaña y montar en moto, entre otros. Y de todo lo que pruebo, nada supera un buen vino con una buena amiga.

Y cuando algo es realmente motivador y atractivo para mí, lo persigo hasta el final.

En mi profesión ésto me ha ocurrido en dos ocasiones,  la primera fue cuando decidí  trabajar en marketing y publicidad y, entrar en el mundo de la formación.  Así ha sido durante 20 años.

En la formación encuentro la gran satisfacción de compartir lo que sé y he aprendido con otros.

La segunda ocasión es la que estoy viviendo ahora.

Hoy creo que

Estamos viviendo y participando de una gran transformación histórica y  tenemos a nuestro alcance el conocimiento y las herramientas que nos ofrecen el poder reconfigurar y modificar el futuro. Nuestro futuro.

Creo que las personas nos mantenemos en tres pilares:

Nuestras emociones
Nuestro cuerpo
El lenguaje con el que nos relacionamos con nosotros, con los demás y con los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor.

Si escuchamos y prestamos atención a estas tres parcelas, entenderemos mejor nuestros mecanismos con nosotros y con el mundo.

Y como creo que las personas necesitamos de las personas para crecer:

“Diseño y facilito el camino para que particulares, equipos y empresas alcancen sus retos”